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En nuestro recorrido por carretera desde San Francisco a Los Ángeles paramos en el que puede considerarse como el parque de atracciones más espectacular del mundo:

  • Six Flags Magic Mountain (+info próximamente).

Al salir del parque continuamos el camino dirección al sur hasta que, ya en el área de Los Ángeles, nos detenemos en una zona repleta de enormes playas, paseos y hasta un pequeño parque de atracciones en mitad de un dique de madera frente al océano. Este lugar es, de hecho, una localización clave para multitud de series y películas:

  • Santa Mónica (+info próximamente).

El 24 de septiembre es el día de La Mercè, patrona de Barcelona, por lo que los días previos se celebran las Fiestas de La Mercè, las más importantes de la ciudad. Más de 10.000 personas organizan alrededor de 600 actividades que van desde los pasacalles a los conciertos, los bailes tradicionales o los fuegos artificiales.

Globos

En el video La Mercè 2014 – Primera parte disfrutamos durante dos días de algunas de las múltiples actividades que la ciudad condal ofrece.

PARC DE LA CIUTADELLA

Comenzamos con el Parc de la Ciutadella, uno de los más extensos y populares de Barcelona. Dentro del mismo se encuentran importantes puntos de interés de la ciudad como el Zoológico o el Parlamento de Cataluña.

Parlament de Catalunya
Parlament de Catalunya

Durante las Fiestas de la Mercè, el parque acoge numerosas actividades y espectáculos repartidos en diversos escenarios y zonas temáticas.
Concierto

PLAÇA SANT JAUME

A continuación seguimos por la plaza de Sant Jaume, donde podemos ver los bailes de gigantes seguidos por el espectáculo de ‘mapping’ sobre la fachada del ayuntamiento. Este año la ciudad de Estocolmo (Suecia) se ha encargado, junto con artistas barceloneses, de realizar esta presentación.

Ayuntamiento

BARCELONETA

El viernes, el sábado y el domingo a las 22:00h se disparan los espectáculos de fuegos artificiales en grandiosas exhibiciones situadas en la playa de la Barceloneta. Allí se congregan miles de personas que desde el paseo o desde la arena disfrutan de las explosiones de colores sobre el mar Mediterráneo.

Fuegos artificiales

PLAÇA DE CATALUNYA

En el centro neurálgico de Barcelona se suceden diversos espectáculos y animaciones para todos los públicos, como la coral que pudimos presenciar el sábado.

Plaça de Catalunya

Además aquí se congregan muchas de las asociaciones y agrupaciones que presentan en público sus obras sociales y benéficas, dándose a conocer e intentando captar nuevos voluntarios.Asociaciones

BARRI GÒTIC

El Barrio Gótico es ya de por sí uno de los lugares más concurridos de Barcelona pero durante las Fiestas de la Mercè lo es aún más. No sólo la plaza del ayuntamiento se llena de gente sino que también la plaza de la Catedral es un hervidero de cultura popular.

Plaza de la Catedral

Para acabar la primera parte de nuestra visita, nos adentramos en la Catedral de Barcelona para dar un rápido vistazo.
Catedral de Barcelona

En el capítulo anterior conocimos algunos de los rincones más emblemáticos de San Francisco como la cárcel de Alcatraz o el barrio chino. Esta vez nos centraremos en recorrer los bellos paisajes naturales y las zonas de ocio de la ciudad a ambos lados del famoso puente Golden Gate.

BAKER BEACH

Nos acercamos con el coche hasta uno de los lugares más bellos de California, o al menos a mi me lo parece por la icónica vista que desde aquí podemos apreciar del famoso puente Golden Gate. La playa conocida como Baker Beach mide alrededor de 1 kilómetro y es totalmente accesible tanto caminando como en vehículo privado ya que cuenta con aparcamiento además de otros servicios públicos como aseos.

Baker Beach
Baker Beach

Tenemos la suerte de visitarla en una época en el que no demasiada gente se acerca a tomar el sol pero, de todas formas, debemos saber que la sección norte de la playa se reserva para el público nudista.

Baker Beach
Baker Beach

El agua del mar está realmente fría y hay fuerte oleaje pero, ¿quién puede resistirse a sentir el océano Pacífico?

GOLDEN GATE

Entre Baker Beach y la ciudad de San Francisco se encuentra una de las construcciones hechas por el hombre más famosas de los Estados Unidos. Se trata del Golden Gate, un gigantesco puente colgante de color rojo inaugurado en el año 1937 sujeto por dos gigantescas torres de 227 metros de altura que permiten sujetar una pasarela con 6 carriles para vehículos, 2 para peatones y otros 2 para bicicletas.

Golden Gate
Golden Gate

Para cruzar el Golden Gate en vehículo particular, es necesario pagar previamente un peaje de forma electrónica facilitando la matrícula de nuestro coche. Es importante informarse antes en esta página web puesto que no es posible realizar pagos físicamente en la entrada al puente.

Instrucciones FasTrack del Golden Gate
Instrucciones FasTrack del Golden Gate

Si se dispone de tiempo, merece la pena cruzarlo caminando o en bicicleta porque se puede sentir algo especial al estar en medio de un escenario de película, tan sólo rodeados de agua y a 67 metros sobre el mar. Es casi imprescindible cruzarlo para llegar a otros lugares de interés como el pueblo de Sausalito o el bosque de Muir.

SAUSALITO

Justo al otro lado del Golden Gate, cruzando la bahía de San Francisco, se encuentra el pueblo de Sausalito. Es un lugar muy turístico y está siempre incluido en las guías de viajes de San Francisco por lo que hay gente a todas horas, pero aún así se puede disfrutar de un agradable paseo o deleitarse con algún plato típico de la zona.

Sausalito
Sausalito
MUIR WOODS

A unos 13 kilómetros de Sausalito podemos adentrarnos en plena naturaleza rodeándonos de secuoyas gigantes, árboles enormes de hasta 67 metros de altura.

Secuoya gigante
Secuoya gigante

El paisaje es espectacular ya que además el parque se divide en varias alturas y se pueden ver los árboles desde abajo y también desde arriba. No todos los caminos son accesibles a carros de bebé o sillas de ruedas pero están señalizados.

Es fácil llegar hasta allí en coche ya que está perfectamente señalizado y además cuenta con aparcamiento gratuito.

GODEN GATE PARK

Volviendo de nuevo a la ciudad de San Francisco, nos vamos a dar un paseo por el Golden Gate Park, un parque urbano que supera en tamaño al mismísimo Central Park de Nueva York, siendo éste un 20% más grande. En este precioso parque se pueden encontrar diversas zonas como el jardín de Té japonés, el jardín chino, el aquarium o incluso bisontes en cautividad.

Jardín del Té Japonés
Jardín del Té Japonés

El Golden Gate Park ocupa una extensión realmente enorme, concretamente 412 hectáreas, por lo que es casi imposible recorrerlo entero pero como mínimo se debe visitar alguno de los lagos ya que hay preciosas instantáneas. Es importante disponer de algún mapa del parque ya que, aunque es un rectángulo gigante, su interior parece un auténtico laberinto de caminos y carreteras.

Golden Gate Park
Golden Gate Park
FORT MASON

El Fort Mason es una zona tranquila junto al mar que en su día fue un punto clave para el envío de tropas durante la Segunda Guerra Mundial. Desde aquí se puede observar la bahía de San Francisco con los grandes buques y cruceros que van y vienen junto al famoso puente Golden Gate y la cárcel de Alcatraz creando imágenes que bien merecen aparecer en una bonita postal. Este no es un lugar imprescindible para visitar pero sí que es una preciosa zona para hacerse una idea de en qué tipo de ciudad nos adentramos. Además aquí se encuentra también el Museo Marítimo.

Fort Mason
Fort Mason
LOMBARD STREET

La calle Lombard se sitúa en la parte alta de San Francisco y es conocida por ser “la calle más sinuosa de Estados Unidos”. Cuenta con 8 curvas diferentes repletas de flores y plantas que crean una espectacular imagen tanto desde la parte de arriba, desde donde se divisa toda la ciudad, hasta la parte inferior, el lugar perfecto para sacar fotografías a Lombard Street.

Lombard Street
Lombard Street

La experiencia de conducir tu propio coche por una calle como ésta es algo único, especialmente cuando tu navegador GPS se vuelve loco. Aunque los carteles ya lo advierten, es necesario recordar que la calle es realmente estrecha por lo que será mejor que los conductores noveles lo prueben con algún año más de permiso de conducir a sus espaldas.

Lombard Street
Lombard Street

En la parte más alta se encuentra una de las paradas más famosas de los Cable Cars. Si no se dispone de vehículo propio, quizás lo más recomendable es acceder hasta aquí con los Cable Cars y después bajar caminando y tomando bonitas fotografías. Si alguien prefiere subir andando, que sepa que se encontrará pendientes de hasta 27º de inclinación.

Lombard Street
Lombard Street
FISHERMAN’S WHARF

Entre el Fort Mason y el Pier 39 se encuentra Fisherman’s Wharf, un área de ocio y gastronomía al que acuden cientos de turistas desde hace unos años. Tras una gran inversión propuesta por el Gobierno para revitalizar la zona, actualmente cuenta con restaurantes de todo tipo, tanto de franquicias internacionales como puestos callejeros en los que se sirve marisco fresco.

En uno de los pabellones del Fisherman’s Wharf se encuentra el Musée Mécanique, un museo gratuito en el que se puede jugar con máquinas y videojuegos de todos los tiempos.

Dando un paseo nocturno por esta parte de la ciudad es fácil cruzarse con coches de lujo, limusinas o animaciones callejeras.

En 1906 la ciudad de San Francisco fue azotada por un devastador terremoto que la destruyó casi por completo. Con el paso del tiempo se ha transformado en una verdadera joya en la que conviven tecnología, arquitectura y bellos paisajes. Se necesitan al menos 3 días para poder disfrutarla pero iremos punto por punto para conocer una de las ciudades más espectaculares del planeta.  

San Francisco
San Francisco

ISLA DE ALCATRAZ

Caminando a través de los diferentes diques y pabellones ganados al mar, llegamos hasta el Pier 33, el dique desde el que se toman los barcos que llegan hasta uno de los lugares más tétricos de California: La antigua cárcel de Alcatraz. La Isla de Alcatraz albergó inicialmente un faro, un fuerte y una prisión militar, pero sin duda alguna este lugar es mundialmente conocido por la prisión federal que abrió sus puertas en 1934 y que retuvo por la fuerza a los criminales más peligrosos de la época como Al Capone.

Cárcel de Alcatraz

El billete de entrada se puede adquirir por Internet (recomendable para evitar aglomeraciones de última hora) o en la taquilla situada en el puerto. El ticket incluye el viaje en barco, la entrada a la cárcel (y salida) y una interesante audioguía. Precisamente ésta última destaca en sí misma ya que narra la historia de la prisión de una forma interactiva, con efectos de sonido, interesantes historias contadas por algunos de los protagonistas y un recorrido que te adentra en lo más oscuro de este lugar. Desde luego la cárcel de Alcatraz, popularmente conocida como ‘La Roca’, aún es capaz de transmitir las calamidades que sufrían sus maltrechos habitantes. En la isla no sólo vivían los presos sino también todos los empleados y sus familias, quienes cada noche tenían que escuchar los lamentos de los presos y sus peleas nocturnas. Prefiero no imaginarme tener que vivir en un lugar como este siendo un niño de 10 años.

Celdas

Alcatraz es una visita obligada para cualquier turista que llegue a San Francisco. Aunque no hayáis visto la serie o las múltiples películas rodadas allí, las vistas de la bahía de San Francisco y el ‘skyline’ de la ciudad ya merecen la pena.

PIER 39

Uno de los múltiples diques ganados al mar en San Francisco es comercialmente conocido como el ‘Pier 39’. Aparentemente es un conjunto de casas de pescadores, sin embargo lo que contiene en realidad es una especie de centro comercial y de ocio con tiendas y múltiples restaurantes tan activos de día como de noche. En él se encuentran franquicias tan conocidas como ‘BubbaGump Shrimp Co.’ o ‘Hard Rock Café’. Uno de los atractivos de este lugar es la zona en la que conviven decenas de enormes leones marinos que pueden escucharse a varios kilómetros a la redonda. Una escena curiosa, pintoresca y totalmente gratuita.

Pier 39

CABLE CARS

Junto con Los Ángeles y Nueva York, quizás San Francisco sea una de las ciudades que más veces hemos podido ver en películas de cine y series de televisión. Si repasamos películas como Señora Doubtfire, Hulk o El Amanecer del Planeta de los Simios en todas ellas aparece alguna escena en que los protagonistas son los antiguos tranvías o ‘cable cars’. En realidad este medio de transporte no es un tranvía convencional ya que su mecanismo está especialmente diseñado para poder ascender y descender por las empinadas calles de San Francisco que llegan incluso a los 27º de inclinación. Para ello la ciudad cuenta con una red de cableado subterráneo, justo por debajo de las vías, que permite ‘enganchar’ el vehículo para que éste se mueva a la velocidad constante del cable y no por gravedad. Para aquellos que quieran conocer más a fondo el funcionamiento de los ‘cable cars’ pueden buscar información sobre el museo gratuito situado en el nº1201 de Mason Street.

Cable cars

Realmente impresiona bajar en un vehículo de finales del siglo XIX por calles peligrosamente inclinadas, adentrándose en el distrito financiero o en China Town agarrados al tranvía desde el exterior. Los billetes son turísticos y no están incluidos en el precio de los billetes convencionales del transporte público, pero merece la pena adquirir uno, ya sea de ida o de ida y vuelta. Quizás yo recomendaría tomar un ‘cable-car’ desde Fisherman’s Warf hasta el distrito financiero y volver caminando. Un largo pero agradable paseo por el corazón de la ciudad.

Cable car en Union Square

DISTRITO FINANCIERO

Quizás alguien pueda decir que todos los grandes distritos financieros son iguales y no se equivoque pero estas líneas las escribe un enamorado de Nueva York por lo que el de San Francisco me trae buenos recuerdos ya que se asemeja en parte al de Manhattan. Cuenta, como es costumbre, con altos edificios de diferentes estilos arquitectónicos, tiendas de las mejores marcas, restaurantes y multitud de taxis. En esta zona destaca la Pirámide Transamérica, un edificio que con sus 260 metros sigue siendo aún el más alto de la ciudad.

¿Una zona estresante o interesante? Ahí ya cada uno que saque sus conclusiones. Recomiendo ver la película ‘El Amanecer del Planeta de los Simios’ justo después de visitar San Francisco ya que impresiona ver algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad totalmente destruidos y cubiertos de vegetación en medio de una batalla épica.

CHINA TOWN

El barrio chino de San Francisco es hoy por hoy la comunidad china más grande fuera de Asia. Viví 2 años en Pekín (capital de China) y creedme que este barrio parece un trozo de China recortado y pegado en mitad de los Estados Unidos. Cruzar de una zona tan futurista como el distrito financiero hasta el China Town es como cambiar de cultura e incluso de siglo, por eso merece la pena dar un paseo por sus calles y visitar su multitud de comercios.

GOOGLEPLEX

Aunque no se encuentre en la ciudad, conduciendo unos 60 kilómetros al sur nos encontramos con un lugar que sólo puede visitar un fanático de la tecnología como yo: Se trata de la sede central de Google o ‘Googleplex’. No hay museos ni zonas visitables pero dando un paseo por el área se intuye el megacampus que el gigante tecnológico se ha montado en mitad de la nada.

Googleplex

Decenas de pabellones que albergan las oficinas de Android, YouTube y tantas otras marcas reconocidas internacionalmente y a los que sus empleados acuden en autobuses ‘camuflados’ para después desplazarse en bicicletas de colores por su interior.

Android
 

Mirando el mapa de Nueva York podrás ver una especie de isla en la parte este de Manhattan, justo en el medio del río. Este lugar se llama Roosevelt Island y aunque no es majestuoso como el Central Park o famoso como la Estatua de la Libertad, lo cierto es que tiene algo que a mí me encantó. Realmente no es la isla en sí lo que me llamó la atención sino la forma de llegar hasta ella.

Teleférico y puente Roosevelt

Si eres ‘megafan’ de Spiderman o si eres una persona más normal pero viste la primera película de la saga, probablemente recuerdes una impresionante escena en la que el Duende Verde ataca un teleférico junto a un puente dejándolo caer al vacío y obligando a Spiderman a elegir entre salvar a su chica o a un grupo de inocentes neoyorkinos. Bien, pues este peculiar teleférico es uno de mis lugares favoritos de Nueva York.

Puente Roosevelt

El teleférico Roosevelt Island Tram no es más que un medio de transporte habitual para la gente de la zona que necesita cruzar desde Manhattan hasta la isla Roosvelt, de hecho puede utilizarse con el mismo bono de transporte que el metro. Sin embargo lejos de la oscuridad del metropolitano, este cable car (‘teleférico’ en inglés) ofrece unas vistas espectaculares tanto del puente de Roosevelt como del skyline del este de Manhattan. Hay dos cabinas funcionando a la vez, una en cada dirección, y como no me gusta dejar las cosas a medias hice dos viajes, uno en cada lado. No es que las vistas cambien significativamente ya que el recorrido es el mismo pero tiene su gracia.

No es necesario dejar de visitar Times Square para probar este teleférico pero sin duda es un buen lugar para tomar unas originales fotografías y dar un paseo por la ribera del río. Está situado relativamente de la Quinta Avenida y se puede llegar tanto caminando como en metro.

Cada vez que voy a Tarragona y tengo un rato libre, no pierdo la oportunidad de acercarme hasta el Acueducto de les Ferreres, un gran monumento histórico romano popularmente conocido como el Pont del Diable (Puente del Diablo en catalán). Se encuentra tan sólo a unos 4 kilómetros del centro de la capital enclavado en un paisaje natural rodeado de pinares donde es fácil pasar la tarde dando un paseo.

 Tanto el aparcamiento como el monumento son de entrada gratuita.

Este acueducto, en un perfecto estado de conservación tras una larga restauración, se construyó en el siglo I y abastecía de agua a Tarraco, nombre de Tarragona en la época romana.

Con una longitud de unos 217 metros y una altura de 26 metros, esta gran construcción de piedra destaca sobre el verde de la vegetación que lo rodea. Personalmente recomiendo pasar tanto por debajo como por la parte superior, ya que se puede cruzar el acueducto por encima al igual que en su día lo hacía el agua.

Para llegar hasta el Pont del Diable desde Tarragona o alrededores es recomendable utilizar un coche o una moto ya que las carreteras de las inmediaciones del monumento son autovías por las que circulan vehículos a gran velocidad. Si por casualidad os encontráis de viaje utilizando la autopista AP-7, que une ciudades como Valencia y Barcelona, estáis de enhorabuena ya que existe un aparcamiento especial con un mirador y un acceso peatonal hasta el acueducto dentro de la propia autopista. Está señalizado en ambas direcciones.

 

La mayoría de grandes ciudades del mundo tienen espacios verdes en los que sus ciudadanos pueden dar un paseo, descansar y desconectar de la rutina diaria. A mí personalmente siempre me han gustado especialmente dos: El majestuoso Palacio de Verano de Pekín (China) y la montaña olímpica de Montjuïc en Barcelona (España). Sin embargo cada uno tiene su encanto contando además con características especiales de cada zona, fauna y flora autóctonas y un sinfín de peculiaridades varias. Dicho esto me atrevería a decir que el Central Park de Nueva York es el más sorprendente de todos los que he visitado por el hecho de ocupar una enorme extensión de terreno en el corazón de una macro-ciudad superpoblada.

Panorámica de Central Park

Con 4 kilómetros de largo y más de 800 metros de ancho, el parque central de Manhattan sorprende a cualquiera que cruza sus puertas. A propósito de “puertas” y para no dejarlo en el tintero, hay que decir que a diferencia de otros parques como El Retiro de Madrid (España) o el Hide Park de Londres (Reino Unido), el Central Park neoyorkino no está literalmente vallado, aunque sí cuenta con accesos principales. En cualquier caso es un recinto realmente espectacular que, lejos de lo que mucha gente piensa, es totalmente artificial. Con esto no me refiero a que las flores sean de plástico sino a que este parque es una actuación realizada por el hombre de manera totalmente premeditada.

Todo el recinto del parque, incluyendo sus montañas y lagos, fueron diseñados por Frederick Law Olmsted y Calvert Vaux quienes construyeron artificialmente una verdadera reserva natural en mitad de la Gran Manzana.

Ante un parque de tales dimensiones sobra decir que se pueden pasar muchos días descubriendo todos sus rincones, sin embargo yo me he creado una especie de recorrido estándar con él que disfruto cada vez que lo visito ya que cruza mis partes favoritas: El Museo Guggenheim, el Museo Metropolitano, el Castillo Belvedere y el Museo de Historia Natural cruzando a través de puentes y lagos hasta llegar a Columbus Circle, una gran rotonda situada al suroeste del parque conocida especialmente por ubicarse allí la sede de Time Warner, concretamente en dos majestuosas torres donde residen algunos de los artistas más famosos a nivel internacional. A continuación dejo un pequeño plano del recorrido en Google Maps:

Los colores del otoño

Una de las mejores épocas en las que he visitado el parque es sin duda el otoño, concretamente en octubre de 2013. La temperatura aún es lo suficientemente agradable como para pasear sin chaqueta pero sin embargo el ambiente que se respira ya evidencia que los árboles están comenzando a desnudarse para dar paso al crudo invierno. Pero antes de que llegue la nieve se pueden tomar fotografías realmente espectaculares repletas de colores cálidos compuestos por millones de hojas amarillas y rojas que lo envuelven todo.

El blanco invierno

Cuando era pequeño quizás una de las escenas de película que más me aterraba era aquella de Sólo en casa (Home Alone) en la que el aún adorable Macaulay Culkin se perdía por el Central Park de Nueva York durante la Navidad. Lejos de la tenebrosidad de aquella escena, este parque es realmente especial cuando la nieve lo cubre por completo. Tuve la suerte de visitarlo cubierto de nieve en febrero de 2014 y, aunque es evidente que hay que abrigarse, merece la pena ver lagos gigantescos totalmente congelados con el ‘skyline’ de Nueva York en el horizonte. Si las ardillas se quedan todo el año es que merece la pena visitarlo.

Habiendo vivido 20 años en Santurtzi me enorgullece y emociona escribir uno de mis primeros artículos acerca de este antiguo pueblo de pescadores. Este es mi pueblo.

Puerto de Santurtzi

Quizá no es uno de los destinos que los turistas ponen en su cuaderno de deseos pero, si se dispone de algo de tiempo, merece la pena dar un paseo por el puerto pesquero, el puerto deportivo y seguir caminando hasta la ciudad vecina de Portugalete. Desde ésta se puede acceder al Muelle de Churruca, una especie de pasarela de 800 metros de longitud sobre el agua que nos permite tener las mejores vistas de todo el Abra, la desembocadura de la Ría del Nervión en el mar Cantábrico.

Muelle de Churruca

Además también es interesante recorrer el Parque de Santurtzi, la zona de la iglesia, el ayuntamiento y las calles aledañas.

El centro de Santurtzi

Este municipio vasco tiene actualmente una población de algo más de 45.000 habitantes y, sin duda, su gente es uno de los mayores atractivos de la ciudad. Y no es porque yo sea ‘santurtziarra’ sino porque realmente tienen la fama buenos anfitriones, al igual que la gran mayoría de vascos; además de la fama de exagerados, por qué no decirlo. Y si no fijaos en este barco situado en la frontera entre Santutrtzi y Portugalete, y que sólo un vasco podría poner en mitad de una acera:

Santurtzi se encuentra a unos 14 kilómetros de Bilbao, capital de Bizkaia (Vizcaya en español) y se puede acceder a ella tanto en coche como en transporte público. Desde Bilbao y alrededores lo mejor es tomar el metro o el tren hasta una de las dos últimas estaciones.

Cabe recordar que el Metro de Bilbao es una verdadera obra de arte diseñada por el equipo del arquitecto Norman Foster que fue capaz de convertir estaciones modernas y atractivas. Por no hablar de los famosos ‘fosteritos’, llamándose así a las salidas de cristal que se pueden encontrar en algunas de las paradas, como en esta de Santurtzi:

Estación de metro en Santurtzi

¿Se os ha hecho corto el artículo? Prometo que en el futuro haré una segunda parte porque, Santurtzi, se lo merece.